El orgullo de Roger de Llúria

Un blog perico desde la lejanía

miércoles, octubre 17, 2007

25 Años(III): De Lardín a Tamudo

Dos años consecutivos rozando el descenso no podía acabar bien. El club sustituía Clemente, en la selección, por Díaz Novoa. Es curioso, nadie se podía imaginar que la primavera iba a ser tan hostil con el Español. Su última victoria data de la jornada 27ª, desde entonces la afición asistió a un declive histórico de diez jornadas en el que sumó un punto, se veía que la mala suerte había acogotado al equipo hasta el punto de marcarse dos goles en propia puerta. el equipo tiró por la borda cualquier sueño de ir a la UEFA para acabar bajando irremediablemente a segunda, promoción ante el Racing mediante- anecdóticamente, ambos equipos se encontraban por primera vez desde aquel 1990 en el que la derrota perica ante el Eibar mandó a los cántabros a 2ªB-. El equipo juntaba a varios jugadores de la cantera en la primera plantilla:Ángel Luis, Roberto Fresnedoso, Lardín, Lluis,Eloy, Jaume, Vicente, Escaich. De todos ellos destaca un joven extremo que no destacó mucho en esa temporada 92/93 quizás porque combinó su presencia en el primer equipo con el Hospitalet. En las últimas tres jornadas, Juanjo Díaz se hizo cargo del equipo tras la evidente y necesaria destitución de Díaz Novoa. El bajón es inexplicable, quizás algún hecho puntual hubiera frenado el bajón pero nunca se sabe, por ejemplo, aquel penalty de Korneiev "a lo Panenka" fallado en Burgos. De aquella temporada se recuerda aún con estupor aquel 1-5 del Villarreal en Copa del Rey, un varapalo durísimo y que aún queda por encima de otros amargos recuerdos. El descenso a Segunda estaba escrito aunque no lo parecía.

El descenso, visto desde la perspectiva de 14 años después, pudo ser lo mejor que le ocurrió al Español. Parece duro y raro decirlo pero el modo de reforzarse, las personas que llegaron al club(Camacho o Toni Jiménez) ilusionaron e hicieron creer en el sueño del ascenso a pesar del discreto inicio de aquella temporada. Entre las derrotas, recuerdo aquella en la cuarta jornada de Liga cuando el equipo perico desaprovechaba en Alicante el 0-1 de ventaja más un contragolpe fallido y veía como el Hércules, mi otro equipo, le vencía con un último gol de Rodríguez antes de irse al Rayo Vallecano. La derrota inexplicable en Santiago de Compostela fue, sin embargo, el pistoletazo a una racha de 22 partidos(15 victorias, siete empates) sin perder. El equipo fue sumando partidos imbatido y ganando en confianza, lo que ayudaba a creer en el ascenso. A finales de temporada se vivió dos episodios a tener en cuenta: una publicidad contra la droga en las camisetas y el ascenso en casa ante el Cádiz; lo que le diferenciaba de otros es que fue con antelación y llevó consigo el premio de campeón de Segunda División. Eso sí, entre las victorias de aquel año se recuerda el 0-3 ante el Castilla o ante el Villarreal.

A diferencia del ascenso de Málaga cuatro años antes, aquel de 1994 le dio una fuerza tal que se percibió en temporadas posteriores. Porque el Español no fue a la UEFA en aquella 94/95 por un mísero gol que hubiera sido suficiente para ganar a la Real Sociedad. El equipo no miró nunca hacia abajo(no pasó del 10º puesto). Sólo una cierta irregularidad en momentos determinados evitó llegar a la UEFA en el primer año de regreso pero aportó Camacho al equipo y a sus aficionados un orgullo perdido desde la primera etapa de Clemente. El fichaje de Raducioiu fue importante(9 goles), lo que unido a un creciente nivel de Lardín(12 goles), a la mejora deportiva de Roberto orgulleció a una afición que, salvo en una ocasión, vio a su equipo superar uno y otro rival. Aquel inicio fue espectacular.Como aficionado perico asistía a una sesión radiofónica tras otra escuchando elogios hacia el equipo. De aquella temporada para recordar quedan varios encuentros en la mente por algún motivo u otro: el 5-1 al Albacete( los cinco goles en la primera parte), el 5-0 al Valencia(motivos propios de ver al equipo de la "Comunitat" perder de forma humillante ante mi equipo) o el 0-4 en Pucela cuando el estadio Zorrilla era un campo difícil de batir. La temporada 94/95 tuvo un epílogo importante, el Español pasaba a llamarse Espanyol.

La 95/96 empezó mal, muy mal. Los resultados fueron impresionantes(cinco victorias en los mismos cinco partidos iniciales de Liga pero se vivía bajo el varapalo de la muerte de Fernando Lara, el vicepresidente del club pero al que todos veíamos como presidente tras la segura marcha de Francisco Perelló en cuanto finalizara su mandato. Cuando me enteré me quedé con un sabor amargo pues tenía, como otros pericos, que esa persona iba a ser fundamental en este equipo. El equipo se sobrepuso a la muerte del directivo de la mejor forma, la que invitaba a dedicárselo desde el principio. Fue la temporada de Jordi Lardín(17 goles) y la de la recuperación para el fútbol nacional de Ismael Urzaiz(13 goles) cuando se había pasado del filial madridista al Salamanca; hubiera sido el año de Radu pero una inoportuna lesión de codo en la sexta jornada paró al rumano tras un inicio pletórico. Es difícil destacar alguna de las veinte victorias de esa temporada puesto que, por alguna u otra causa, son importantes; quizñas las más evidentes son aquel 1-2 en el Bernabeu(última victoria en ese estadio) con tantos de Lardín-el capitán era un ídolo por méritos propios-, el 5-0 ante el Oviedo en la Nova Creu Alta(Sarriá se cerró por un partido gracias a la penosa actuación de Brito Arceo) o el 3-1 al Real Madrid en Sarrià(lo que unido al 4-1 en Copa del Rey convirtió a los pericos en un verdugo novedoso del equipo merengue). Sin embargo, de aquella temporada mantenemos el recuerdo de aquel 1-5 en Montjuïch en la final de la Copa Catalunya ante el Barça, aparte de lo que pudo ser y no fue: el Espanyol estuvo en un tris de romper la terrorífica estadística en el Camp Nou cuando, con 1-1 se estrelló un balón en el larguero y, en la jugada siguiente, recibió el 2-1. No se lo merecieron pero realizaron un fútbol brillante ante el Barça. El último episodio de aquella 95/96 fue emotivo pero supuso una ruptura con ese Espanyol de ensueño de los últimos tres años: Camacho se despedía ante un clamor que aficionados que no lo iban a olvidar.

Con Pepe Carcelén, segundo de Camacho, se soñaba con seguir la línea del técnico murciano pero, inexplicablemente, el comienzo no fue positivo. Con todo, se estuvo a punto de rozar el triunfo en el Camp Nou ya que se iba ganando por 0-1(gol de Lardín) en el minuto 87 pero, en los últimos instantes se recibió dos goles de forma sorprendente y con la inestimable ayuda de un césped en deplorable estado. El equipo iba de forma discreta sin bajar ni subir muchos puestos. A lo lejos ya apuntaba el final de Sarrià y se temía que el inicio de la presencia perica en la "montaña mágica" fuera en la dolorosa Segunda. Cuando empezaba a agotarse el discurso de Carcelén se decidió cortarlo y contratar a Miera pero su paso fue ostensiblemente peor-el recuerdo de Novoa empezaba a flotar cuando el equipo se enfilaba camino de Segunda- a pesar de ganar 2-0 al Barça. Tras otra mala racha, el siguiente relevo fue el salvador: un hombre de la casa como Paco Flores. El inicio no fue mejor(0-1 en Sarrià ante el Deportivo) y su apuesta por la salvación llegó de la mano de un joven delantero de Santa Coloma. Su debut fue propicio: marcó el 1-2 ante el Hércules. Como ya he escrito en varias ocasiones, he tenido la suerte de ver ,en directo desde el mismo estadio, el debut del mejor delantero perico en la historia. Un precioso tanto de vaselina y de forma providencial...como es él. Otro tanto fue ante el Real Oviedo. El delantero ayudó a crecer en ánimo al equipo. Siete semanas sin perder colocaron al equipo sin peligro para el descenso y preparando el traslado a Montjuïch-además ya se sabía que el conductor de este proyecto iba a ser Camacho- y la despedida de Sarrià. A la última jornada, emotiva por lo que implicaba despedir la casa donde habían jugado desde el primer partido de Liga allá por 1929(desde antes ya estaba pero me refiero a competición liguera). A este adiós se unía la despedida de Lardín tras confirmarse el traspaso al Atlético. El último partido en Sarrià acabó en victoria perica por 3-2.

Este lustro vino marcado por la aparición de Lardín y acabó en un relevo de ídolos en el corazón perico. Cerca de 400 minutos en común entre el pasado y el futuro perico. Jordi Lardín acabó por equivocarse al enrolarse al equipo colchonero, un par de años más le hubieran permitido hacer más historia en el Espanyol pero ya no vale insistir. Eso sí, reconocer que se fue con unos números considerables:163 partidos de Liga, poco más de trece mil minutos en blanquiazul que sirvieron para marcar 47 goles. Aparte queda otras competiciones pues también jugó en la UEFA. El destino quiso ser favorable con el Espanyol al dotarle de un jugador que quitaba en cierta medida el hecho de perder al que había sido el capitán perico.

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2 Comments:

Blogger Emilio Corbacho said...

Muy buen resumen, tanto este como los otros dos post. Todavía recuerdo los gritos de Raduciou al dislocarse el codo. Y aún se me viene otra lesión parecida y que solo de verla me dolía, que fue una dislocación del brazo de Amasvica jugando en Sarriá con el Madrid. Uff, espectacular.

12:16 a. m.  
Blogger Fernando J. Cansado said...

Sí, la de Amavisca fue terrible.

3:46 p. m.  

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